Capri, la isla de el apego sobre Pablo Neruda y no ha transpirado Matilde Urrutia
Capri, la isla de el apego sobre Pablo Neruda y no ha transpirado Matilde Urrutia
Capri, la isla de el apego sobre Pablo Neruda y no ha transpirado Matilde Urrutia

Capri dio refugio a Pablo Neruda en su exilio y este la recompenso con uno sobre las poemarios mas famosillos ‘Los versos del capitan’. Os invitamos a viajar solas o con amigas a esta isla mediterranea recordando su apasionada (y clandestina) leyenda de apego con Matilde Urrutia.

Marina Pequena sobre Capri. © Martyna Bober

Pablo Neruda fue un genial poeta. Eso nadie lo dificultad asi­ como alla esta su Nobel de Literatura. Sin embargo tambien fue un adulto que sufrio asi­ como padecio a causa del exilio asi­ como por un apego prohibido, el sobre Matilde Urrutia, a quien habia conocido en Mexico cuando ya habia salido de su estado natal, obligado por las malas maneras (es un decir) de el entonces dirigente del estado, el general Videla.

Despues de gran cantidad de vericuetos desplazandolo hacia el pelo demasiadas calamidades, el autor de Veinte poemas de apego y una cancion desesperada dio con sus huesos en una isla bellisima, Capri. Y llego alla debido a que sus amistades, los intelectuales italianos, lucharon para que no fuera detenido y deportado, por consiguiente esa era la intencion de el Gobierno sobre Roma, presionado por las grupos conservadores que no querian en su territorio a un varon de ideas comunistas, por excesivamente sabio que este afuera.

Matilde Urrutia y Pablo Neruda en Capri. © Archivo Institucion Pablo Neruda

Neruda en Capri con Matilde Urrutia

Fue en 1952 cuando Pablo Neruda llego a Capri en compania de su enamorado, la cantante chilena Matilde Urrutia. Los dos se habian conocido ya (hasta habian hecho viajes) a escondidas de la aun esposa del poeta, la pintora argentina Delia del Carril. Desplazandolo hacia el pelo en este bello ambiente insular, situado en total Mediterraneo unido al golfo sobre Napoles, pasaron seis meses, un lapso en el que fructifico una bonita leyenda sobre amor que quedo inmortalizada en Los versos del capitan, un libro que, no nos enganemos, nunca dispone de ninguna cosa que ver con barcos ni piratas ni aventuras.

Capri, la isla que sirvio de refugio a las emperadores romanos, tan sibaritas como los que hoy frecuentan este territorio, acogio con los brazos abiertos a Pablo Neruda. Aca le ofrecieron una morada, le animaron an escribir asi­ como le prometieron editar cualquier escrito que viera la luz en este diminuto territorio del mar Tirreno.

Versos encendidos de entusiasmo

Mismamente que, cuando el poeta-capitan termino las versos torridos y encendidos de pasion, se dispuso a publicarlos, aunque lo hizo como “Anonimo” por motivo de que nunca queria ofender a su esposa legitima, la pintora argentina Delia del Carril.

El poemario, dividido en siete zonas, se publico pronto, el 8 sobre julio de 1952, y se editaron solo 44 ejemplares que salieron sobre la imprenta Arte Tipografico sobre Napoles, con tarea marfil hecho manualmente desplazandolo hacia el pelo con una testa de medusa en la portada. La publicacion fue incumbencia de Paolo Ricci asi­ como aquellos poemas iban precedidos sobre la carta firmada por la supuesta Rosalia sobre la Cerda que, desde La Habana, mandaba divulgar las poemas que habia texto para ella un ex combatiente republicano de la hostilidades Civil espanola. Evidentemente, aquella carta preliminar fue un hallazgo mas sobre Neruda para no incomodar a su aun esposa.

La pareja en Capri. © Archivo Establecimiento Neruda.

Un poemario falto firma

Por consiguiente bien, cada uno sobre aquellos 44 ejemplares fueron an interrumpir a sus colegas que, en comienzo, iban a guardar el secreto del ascendencia de aquellos poemas, una comision que se revelo inalcanzable. Entre ellos, estaban el poeta y no ha transpirado novelista Salvatore Quasimodo, quien igual que Neruda recibio el premio Nobel; el pintor y no ha transpirado articulista Carlo Levi, el Ademi?s pintor Renato Guttuso, el cineasta Luchino Visconti, el articulista ruso Ilya Ehrenburg, el poeta turco Nazim Hikmet, los dirigentes comunistas Palmiro Togliatti y Pietro Ingrao, o Giorgio Napolitano, que luego acabaria estando dirigente de Italia. Asi­ como tuvieron que ocurrir diez anos hasta que Neruda reconocio finalmente la autoria sobre los versos.

“La unica realidad es que nunca quise, a lo largo de abundante tiempo, que esos poemas hirieran a Delia, sobre quien me separaba. Delia de el Carril, pasajera suavisima, hilo sobre espada y miel que ato mis manos en las anos sonoros, fue para mi a lo largo de 18 anos una ejemplar companera”, dejo texto Pablo Neruda.

Jardines de Augusto, en Capri. © Gary Along

Capri era tan bella igual que en la actualidad

?desplazandolo hacia el pelo como era la isla de Capri que acogio a Pablo Neruda? Pues basicamente igual que En seguida, porque incluso realiza 70 anos de vida Ahora era uno de los primeros destinos sobre descanso de los privilegiados del ambiente firme que llegaban aca, atraidos por las espectaculares acantilados y no ha transpirado su historia milenaria. Actualmente, en veranillo, sigue sacando pecho asi­ como las amantes de lo exclusivo se vuelven locos por hallar un hueco en esta isla de escasamente 17 kilometros sobre perimetro y no ha transpirado poquito mas de 7.000 habitantes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *